Friday, July 28, 2017

He aquí el desmentido: Los que estudian Humanæ Vitæ no son una comisión, son un “grupo de investigación”

Primero dimos cuenta de presunta existencia de “una comisión secreta para examinar y eventualmente estudiar modificaciones a la posición de la Iglesia en tema de contracepción, así como fue fijada en 1968 por Paulo VI en la encíclica Humanæ Vitæ”, según como lo decía Marco Tosatti, quien fue el primero en dar las indicaciones de su existencia. Información después complementada por otros medios.

Luego dimos cuenta de un supuesto desmentido de Mons. Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida (de paso mencionamos algo que se llama “reserva mental”, y ahora añadimos que se concentren en cuándo es lícito hacer recurso a ella y cuándo no).

Pero ahora las cosas van saliendo cada vez más a la luz. En síntesis: No se trata de una comisión, se trata de un “grupo de investigación”.

Esta es la traducción al español proporcionada por Infovaticana de una reciente entrada del blog de Marco Tosatti en donde se recuenta la historia del “desmentido”.

Humanae Vitae, ¿desmentido del desmentido?

Marco Tosatti

Hay cosas que causan placer. El 11 de mayo escribíamos que “en el Vaticano, algunas indiscreciones procedentes de buena fuente filtran la noticia que el Pontífice estaría a punto de formar –o incluso ya la habría formado–, una comisión secreta para examinar y, probablemente, estudiar algunas modificaciones a la posición de la Iglesia en materia de anticoncepción, tal como ésta fue fijada en 1968 por Pablo VI en la encíclica Humanae Vitae. Este fue el último documento de ese tipo firmado por el Papa Montini, y era la formalización de lo que el Concilio Vaticano II había elaborado sobre este tema. Hasta ahora no hemos recibido confirmación oficial de la existencia y la composición de dicha comisión; de hecho, la solicitud de confirmación, o de desmentido, realizada ante las sedes competentes no ha obtenido respuesta hasta este momento. Esto podría ser, en sí, una señal, en el sentido que si la noticia fuera infundada no se hubiera tardado mucho en decirlo”.

Unos días más tarde, el portal católico estadounidense OnePeterFive refería la noticia, confirmando su solidez. Y el 14 de junio el profesor Roberto de Mattei, en Corrispondenza Romana, proporcionaba algunos detalles. Escribía: “Será Mons. Gilfredo Marengo, docente en el Pontificio Instituto Juan Pablo II, el coordinador de la comisión nombrada por el Papa Francisco para ‘reinterpretar’, a la luz de Amoris laetitia, la encíclica Humanae Vitae de Pablo VI, con ocasión del cincuentenario de su promulgación, que se celebrará el año que viene. Las primeras indiscreciones sobre la existencia de esta comisión, aún ‘secreta’, referidas por el vaticanista Marco Tosatti, procedían de buena fuente. Podemos confirmar que existe una comisión, formada por Mons. Pierangelo Sequeri, rector del Pontificio Instituto Juan Pablo II; el profesor Philippe Chenaux, docente de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Lateranense y Mons. Angelo Maffeis, rector del Instituto Pablo VI de Brescia. El coordinador es Mons. Gilfredo Marengo, docente de Antropología Teológica del Pontificio Instituto Juan Pablo Paolo II y miembro del Comité Directivo de la revista CVII-Centro Vaticano II Estudios e investigación”.

El pasado 4 de julio, en el periódico de los obispos italianos, Avvenire, Monseñor Vincenzo Paglia, Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, concedía una entrevista a Luciano Moia. Escribe Lorenzo Bertocchi en La Nuova Bussola Quotidiana : «El periodista, muy comprometido en la renovación de la teología moral instaurata por Amoris laetitia, le preguntaba al prelado si determinadas “manipulaciones mediáticas” en relación a “una comisión secreta para la ‘revisión’ de Humanae vitae“, la encíclica del Papa Pablo VI sobre la anticoncepción y el amor humano, eran verdaderas. No solo. Moia citaba también una “presunta lista de expertos y teólogos –desde Pierangelo Sequeri a Gilfredo Marengo– que parece ser estaban implicados en este proyecto”. Y, a continuación, la pregunta fatídica: “¿Hay algo de verdad en todo esto?”. “No, para nada”, respondía Paglia; más bien “es un momento oportuno para que la Iglesia ayude a todos a reinventar la fuerza de la generación mientras en el mundo se corre el riesgo de la esterilidad”».

Hace unos días la Radio Vaticana entrevistaba a Mons. Gilfredo Marengo, el cual declaraba que hay “un grupo de investigación sobre la Encíclica, en vista del quincuagésimo aniversario de la misma”. Informaba también de los nombres de los miembros del grupo comprometidos en esta tarea: Mons. Pierangelo Sequeri, rector del Pontificio Instituto Juan Pablo II, el profesor Philippe Chenaux, docente de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Lateranense y Mons. Angelo Maffeis, rector del Instituto Pablo VI de Brescia. Los mismos indicados por el profesor de Mattei.

En resumen: se confirma la noticia y, también, si queremos, una determinada -llamémosla así- reserva acerca de la existencia de este grupo de trabajo. Hasta el punto que ni las fuentes institucionales a las que habíamos preguntado en mayo, sin recibir respuesta, ni el arzobispo Paglia, que moduló de manera diversa su desmentido, ni el compañero de profesión Moia, especialista en estos temas para el periódico de los obispos, estaban evidentemente al corriente. Como decíamos: son cosas que nos causan placer. Y nos confirman nuestra gran confianza y respeto -con sanas y profundas reservas- hacia los desmentidos oficiales

Religiosa presencia matrimonio en Canadá


De este hecho se había recibido una primera información antes de que ocurriera (ver Radio Canadá). Una vez cumplido, La Croix hizo ayer un reportaje al respecto. Este es un artículo en español de Andrea Tornielli en Vatican Insider, Jul-28-2017, al parecer basado en el antemencionado artículo de La Croix.

Boda católica celebrada en Québec por una monja

Sor Pierrette Thiffault presidió la liturgia nupcial en Lorrainville, después de que el obispo hubiera obtenido la autorización de la Santa Sede. Una excepción prevista por el Código de Derecho Canónico

ANDREA TORNIELLI
ROMA


Se llama sor Pierrette Thiffault, es una religiosa acostumbrada a suplir lo mejor que puede debido a la falta de los sacerdotes en la región de Abitibi-Témiscamingue, en Québec. Pero hasta el pasado 22 de julio no le había tocado celebrar ninguna ceremonia nupcial. Lo hizo en Lorrainville, un pueblito de 1200 almas que se encuentra a más de 650 kilómetros de Móntreal, en donde unió en matrimonio a Cindy y a David dentro de la iglesia parroquial.

La presencia femenina en el altar, donde se celebró, obviamente solo la liturgia nupcial, y no la misa, causó polémicas. Pero se trata de una excepción prevista por el Código Canónico promulgado en 1983 por san Juan Pablo II.

El canon 1112 afirma, efectivamente: «Donde no haya sacerdotes ni diáconos, el Obispo diocesano, previo voto favorable de la Conferencia Episcopal y obtenida licencia de la Santa Sede, puede delegar a laicos para que asistan a los matrimonios». En el Código de Derecho Canónico la palabra «laico» no tiene ninguna connotación masculina, sino se refiere, por el principio de igualdad, tanto a hombres como a mujeres. Otra cosa es la orden sagrada, en sus tres grados de diaconado, presbiterato y episcopado, reservado a los varones. La monjas, a pesar de haber hecho votos de religiosa, es considerada «laica» en relación con la orden sacra.

Hay que recordar que en el matrimonio, el ministro que celebra el sacramento no es el sacerdote. Los ministros celebrantes son, efectivamente, los esposos. El sacerdote tiene, en el ámbito de la liturgia nupcial, la tarea de testimonio calificado. Por ello las normas canónicas prevén, excepcionalmente y en casos de demostrada necesidad, la posibilidad de que quien presida la liturgia sea un laico, previa autorización de la Santa Sede.

Lorrainville pertenece a la diócesis de Rouyn-Noranda, en donde el clero escasea tanto que hay sacerdotes que tienen que ocuparse de 7 u 8 parroquias. Por ello el obispo llamó a sor Pierrette Thiffault, religiosa de las Hermanas de la Providencia, para la celebración del matrimonio. La monja quiso recordar a la prensa local que no había sido ordenada, por lo que no podía ejercer ninguna función sacerdotal. La que la autorizó, con una carta del 23 de mayo de 2017, fue la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, presidida por el cardenal Robert Sarah. El vicario general de la diócesis canadiense declaró: «En la Iglesia católica, esta es una presidencia que se encomienda solo a un cura, pero puede haber alguna excepción, y lo que sucedió hoy es una de ellas».

Sor Pierrette Thiffault se encarga desde hace años de la pastoral en la parroquia de Moffet, cerca de Lorainville, y le enseñó el catecismo a David, el esposo, cuando era chico. Fue el obispo quien pidió que pudiera presidir el matrimonio.

Francisco iría a Bangladesh y a Myanmar en Noviembre

Esta información no es oficial, por lo tanto hay que tomarla con las requeridas reservas. La información procede de la agencia noticiosa argentina Télam, Jul-27-2017. En la rueda de prensa durante el vuelo que lo condujo de regreso a Roma de su viaje a Georgia y Azerbaiyán en 2016, Francisco fue preguntado por sus futuros viajes y en su respuesta había manifestado: “A India y Bangladesh, casi seguro”. Según esta información de Télam, India quedaría descartada en su viaje a Bangladesh y aparecería Myanmar. Otro signo de su deseo de ir a Bangladesh lo dió en Oct-09-2016, cuando anunció un consistorio para la creación de 17 nuevos cardenales y entre los nombres se encontró el de Mons. Patrick D’Rozario, Arzobispo de Daca, Bangladesh.

El papa Francisco irá a Bangladesh en noviembre, en un viaje que originalmente iba a incluir también a la India pero en el que el Pontífice visitará también Myanmar confirmó Télam en el Vaticano.

El Pontífice partirá de Roma a fines de noviembre y permanecerá en el sudeste asiático entre cuatro y cinco días, agregaron las fuentes consultadas, a la espera de un programa definitivo de la visita.

El año pasado, Jorge Bergoglio había manifestado su intención de visitar "India y Bangladesh" durante 2017, pero finalmente la visita a Nueva Delhi se pospuso, probablemente para el año próximo.

En Bangladesh, uno de los países más poblados del mundo con 163 millones de habitantes, los católicos representan algo más del 0,3% de la población, mientras que el 90% es musulmán.

En el consistorio que encabezó en 2016, Francisco creó además cardenal al arzobispo metropolitano de Daca y presidente de la Conferencia de los Obispos Católicos de Bangladesh, Patrick D’Rozari.

En Myanmar, en tanto, la gran mayoría de la población práctica el budismo, mientras que menos del 5% son cristianos y un porcentaje similar islámicos.

En mayo de este año, Francisco recibió en el Vaticano a la ministra birmana de Exteriores, Energía, Educación y la Oficina de la Presidencia, y ganadora del premio Nobel de la Paz en 1991 Aung San Suu Kyi, con quien selló el inicio de relaciones diplomáticas bilaterales.

Juan Pablo II visitó Bangladesh en 1986, mientras que el papa argentino sería el primer pontífice de la historia en visitar Myanmar.

Thursday, July 27, 2017

En Medellín, Colombia, Francisco descansará en un seminario con “un problema de discernimiento”

Hace unos días el blog en francés Benoit et moi, publicó una entrada en la que refería un suceso, contado por un sacerdote, acontecido recientemente en la Casa Santa Marta, lugar de habitación de Francisco. Nuestra traducción.

Una anécdota por lo menos preocupante que me transmite un lector sacerdote (18/07/2017)

La historia data de hace unos días.

No es un hecho aislado, sino un episodio que encaja con muchos otros, y que revela una faceta inquietante de la personalidad del Papa, en todo caso muy distante de la cordialidad con la que lo presentan los medios de comunicación.

El mismo sacerdote me confió: «Un amigo argentino, que conocía bien al obispo Bergoglio, me dice que puede ser muy duro con los débiles».

La confiabilidad de la fuente (de la que no deseo revelar su identidad, pero es una personalidad conocida) está por encima de toda sospecha.

Un grupo de sacerdotes jóvenes de una misma diócesis, que vienen de ser ordenados, hizo una peregrinación a Roma. No son tradicionalistas, sino sacerdotes jóvenes de hoy, camisa blanca con cuello, clásicos, piadosos, normales, muy felices con el don de Cristo que acaban de recibir. Ellos naturalmente han solicitado y obtenido un desayuno en Santa Marta y se presentaron al Papa, y así también para concelebrar con él la misa al día siguiente.

Llegaron a Santa Marta, a la hora señalada, y se ubicaron en el lugar que se les indicó. Un secretario les señala al Papa que viene hacia ellos. El Papa: «¿De dónde son?». Y ellos, todos orgullosos: «De la Diócesis de X». Él, con la expresión de malos días: « Ah, de X, todavía hay muchos sacerdotes. Esto dice quiere decir que allí hay un problema, un problema de discernimiento». Y el papa continúa su camino.

Los jóvenes sacerdotes, sorprendidos, se miran entre ellos y se consultan, y dejan sin comer. Y al día siguiente, han sido dispensados de la concelebración de Santa Marta.

Pues la anécdota que acaban de leer fue la que nos vino a la mente cuando viendo un informe de Cristovisión, el canal de televisión de la Iglesia en Colombia —valga la aclaración, porque los obispos colombianos por estas fechas están bastante afanados por aclarar qué canal es o no es católico— sobre los preparativos que están haciendo para la próxima visita de Francisco a Colombia, se refieren a las horas de reposo que en la ciudad de Medellín pasará Francisco en el Seminario Mayor de esa ciudad (en el video a partir del Min 23:24). Dice uno de los formadores de dicho seminario, P. Darío Jiménez: “En el seminario mayor de Medellín hay 113 seminaristas” (en el video Min. 24:18), y explica que en algún momento los 113 seminaristas intentarán saludar a Francisco mediante un canto o algo similar.




¿113 seminaristas?, cualquier seminario de una ciudad grande se enorgullecería de contar con tan nutrido número de seminaristas. ¡No sea que se lleven una sorpresa parecida a la de los jóvenes sacerdotes de la anécdota arriba referida!

Wednesday, July 26, 2017

Carta del Card. Müller a la SSPX/FSSPX poco antes de ser echado en la que volvía a imponerles declaración doctrinal de 2012, fue un intento para salvar el Motu Propio Summorum Pontificum


Parece un titular más de esos extravagantes que solemos usar para llamar la atención, pero no, el titular es tal cual.

La carta a la que nos referimos del card. Müller a la SSPX/FSSPX, fue una de cuya existencia atestiguó la propia SSPX/FSSPX en un artículo de su sitio de noticias, y que recibieron en Jun-26-2017, pero con fecha Ene-06-2017. En ella, a grandes rasgos, la Congregación para la Doctrina de la Fe volvía a imponerles la misma declaración doctrinal de 2012. Obviamente el Superior General de la SSPX/FSSPX manisfestó su desconcierto por este paso atrás en el intento de una regularización. Pocos días después, como ya Uds. saben, el card. Müller no fue renovado en su cargo como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Pues bien, según se infiere de un artículo de hoy de LifeSiteNews, no solamente el card. Müller estaba haciendo un favor a la SSPX/FSSPX, sino intentaba salvar el Motu Propio Summorum Pontificum.

Fuentes en Roma dijeron a LifeSite la semana pasada que prelados liberales dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe fueron escuchados discutiendo un plan atribuido al Papa para acabar con el famoso documento del Papa Benedicto XVI que dio a los sacerdotes la libertad de ofrecer el antiguo rito de la Misa.

LifeSiteNews pasa a señalar que:

Los planes que se escucharon son casi idénticos a los comentarios de un importante liturgista italiano en una entrevista publicada por el [periódico] francés La Croix a principios de este mes.

No vamos a abundar en ello puesto que el contenido completo del artículo de La Croix lo publicamos previamente aquí.

Pasamos a la parte final del artículo de LifeSiteNews.

El plan, como fue referido a LifeSite, implicaba hacer un acuerdo con la Sociedad [Fraternidad] de San Pío X y, con ese acuerdo en su sitio, secuestrar a los católicos que desean la Misa en Latín en la SSPX [FSSPX]. Para la mayoría, eso les quitaría el acceso a la Misa en Latín ya que no habría suficientes sacerdotes de la SSPX [FSSPX] que sirvan a los católicos que desean la Misa en Latín en todo el mundo.

Además, la fuente de LifeSite sugirió que el plan podría explicar una carta del 20 de Mayo de 2017 del recientemente destituido Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Gerhard Müller. A pesar de que el cardenal Müller quería la SSPX [FSSPX] plenamente reconciliada para ayudar a combatir a los modernistas en la Iglesia, la carta del 20 de Mayo parecía resquebrajar un acuerdo entre el Papa Francisco y la SSPX [FSSPX] que los vería obtener una prelatura personal. La carta incluye disposiciones que durante mucho tiempo conocidas que eran completamente inaceptables para la SSPX [FSSPX], anulando así un entendimiento que el obispo de la SSPX [FSSPX], Bernard Fellay creía era inminente.

La fuente de LifeSite sugirió que la carta del 20 de mayo de Müller tal vez fue escrita porque él sabe lo que Francisco estaba preparando y quiso evitar el plan para enterrar a Summorum Pontificum con el Papa Benedicto. “Está dirigida no tanto contra Fellay sino contra el acuerdo”, dijo la fuente. “El Papa Francisco estaba muy enojado de que el documento viniera del cardenal Müller y algunos dicen que fue por eso que tomó la decisión de despedirlo”.

Card. Cipriani considera incorrecto haber publicado las Dubia sobre Amoris Lætitia


Sobre la anunciada visita en 2018 de Francisco a Perú, Andrés Beltramo entrevista al arzobispo de Lima, Card. Juan Luis Cipriani, para Vatican Insider, Jul-26-2017. Pero aparte de los temas que interesan sólo la visita a Perú, también hay otros que interesan a todos los católicos en general. Transcribimos los apartes petinentes.

¿No tiene críticos el Papa en Perú?

Él está llegando a la gente: su compasión inmensa con quien cayó en pecado, con quien pasó un mal momento en su matrimonio, esa actitud es un campanazo muy fuerte. Lo que ahora nos toca a todos es estar cerca de Dios, cerca del Papa y no andar buscándole tres pies al gato. A veces creo que queremos buscar las aristas cuando lo que existe, de parte de Francisco, es una enorme emoción por convertir hasta la última persona. Lo veo muy apostólico, tiene un modo personal, pero es muy rescatable su convocatoria a todos y su entrega absoluta, no obstante la edad. Esto quita la comodidad o la tibieza que podría existir en muchos laicos, sacerdotes, obispos, religiosas, cardenales. Él nos dice claramente: “son tiempos de batalla, no tiempos para tomar un café”. ¿Qué batalla? Ir a recoger esa juventud que vive sin certezas, con dudas. Vayamos a apoyarlos, estemos con ellos. Por eso tiene tanta acogida, aunque podrá haber algunos críticos. Pero nunca nos hemos dedicado a andar analizando al Papa.

¿Por qué cree que algunos lo analizan y hasta lo quieren contraponer a Benedicto XVI, intentando crear “grietas pontificias”?

Esto lo digo con mucha claridad: el demonio tiene objetivos, busca dividir. Son excusas, pero el demonio disfrazado de mil teorías está quitando la paz y la serenidad en el espíritu. Hay que estar atentos, no seamos tontos, pero las cosas no se deben ventilar en los medios de comunicación.

Uno de los motivos de debate es la exhortación apostólica “Amoris Laetitia” sobre la familia que se refiere, entre otras cosas, a los divorciados vueltos a casa. ¿Qué opinión tiene al respecto?

“Amoris laetitia” es una espiritualidad extraordinaria para la familia, pero todo el mundo se ha concentrado en querer ver: “aquí el Papa está en contra de los sacramentos”. No es así. En mi arquidiócesis no existe ningún problema. Lo que sí está haciendo el Papa es ponernos responsabilidades a los obispos para que dejemos de ser burócratas y a los sacerdotes, para que dejemos de ser confesores inútiles. Entonces nos dice: “señor, el discernimiento de algunas situaciones no está en manos de estructuras, está en manos de usted, sacerdote u obispo”. Claro, no parece lógico que un sacerdote vaya a cambiar los sacramentos del matrimonio y la eucaristía. Nos está poniendo una responsabilidad personal de la que daremos cuentas a Dios. Dicho esto, el Catecismo está donde está, la “Familiaris Consortio” y la “Amoris Laetitia” también. ¡Qué ganas de generar problemas! Con todo respeto a la teología, es clara la intención del Papa de acercarse mucho más al pecador, pero también es clara su voluntad de no modificar –para nada- la disciplina de los sacramentos. Quien va por ahí, va buscando pleitos.

Y las “dubbia”, las dudas sobre “Amoris Laetitia” presentadas por cuatro cardenales al Papa y después publicadas en la prensa, ¿qué le parecen?

Haberlas publicado no me parece correcto, realmente no. Creo que cualquiera puede manifestar con gran franqueza lo que quiera, pero saltar a la prensa ya es otra cosa. Me parece que se equivocaron, aunque se trata de gente buena.

El Papa está generando una gran sacudida en la Iglesia, ¿qué aspectos de su pontificado cree que tendrán más impacto en el tiempo?

El Papa entiende que hoy existe una revolución comunicativa. Ahora la gente se comunica por las redes sociales y lo que dura más de dos minutos resulta aburrido. Él no tiene miedo y ha entrado en esa dinámica. Esta velocidad exige una interioridad espiritual intensa, sino te lleva el Twitter. Él está manifestando casi una mística en su pontificado, con su prédica está volviendo a poner a la persona centrada en Cristo, más en primer lugar. Su mensaje misionero nos lleva a dejar nuestras comodidades y a salir al encuentro de quienes lo están pasando más mal. No como ideología, sino para tomarse en serio, darse del todo. El sacerdote que no está enamorado de su ministerio, va camino a traicionar. Este enamoramiento rompe con un mundo zambullido en los placeres y el secularismo, pero hay que atreverse y no tener miedo. Ese mensaje del Papa perdurará.

Tuesday, July 25, 2017

Marroquí planeó atentado durante visita de Francisco a Fátima


Información del periódico portugués Sol, Jul-22-2017. Traducción de Secretum Meum Mihi.

Marroquí planeó atentado en Fátima durante la visita del Papa

Un ciudadano marroquí casado con una bombera portuguesa es sospechoso de haber planeado un atentado contra el Papa Francisco en la visita a Fátima. El magrebí ya fue expulsado de Portugal. Ha habido otros movimientos sospechosos en los últimos meses, que no son reportados por la policía para no causar alarma social. Después de la visita del Papa, el Vaticano agració a altas figuras de la seguridad nacional.

Un marroquí casado con una bombera portuguesa fue expulsado en la venida del Papa Francisco a Portugal.

El individuo, que ya estaba siendo vigilado, hizo varias compras sospechosas de nitratos, sustancia usada para bombas artesanales. Y convenció a la mujer, una bombera de Ourém, de intentar infiltrarse en la ambulancia que estuvo siempre en las cercanías del Papa, lo que no logró.

Pero la seguridad papal nunca habría estado en riesgo, pues la noche en que Francisco participó en la bendición de las velas Santuario, muchos agentes del SIS y de la PJ estaban infiltrados entre los fieles, vigilando a los marroquíes sospechosos y neutralizando todas las hipótesis de una acción criminal.

Se dice que las fuerzas de seguridad suizas, que protegen al Vaticano, también estuvieron en contacto permanente con las autoridades portuguesas, pues ya tenían algunos ciudadanos marroquíes referenciados.

Sin embargo, el sospechoso de Fátima fue deportado al país de origen, mientras que la bombera fue alejada del servicio y quedó separada del marido.

Curiosamente, un explosionista italiano condenado a cadena perpetua y buscado hace 40 años por un atentado en Brescia, sería arrestado en Fátima en junio, un mes después de la visita papal.

La noticia fue ‘escondida’ intencionalmente

El episodio que involucra al marroquí no fue reportado para que «Portugal no se quedara en las bocas del mundo», como adelantó al SOL una fuente policial.

Por otra parte, lo mismo ocurre con los casos de expulsión de sospechosos de terrorismo, teniendo en cuenta el impacto negativo que esas noticias podrían tener en términos de alarma social y, en particular, para el turismo nacional.

En los últimos meses, los Servicios de Información y Seguridad (SIS), en colaboración con la PJ y la PSP, detectaron diversos movimientos de presuntos terroristas en Portugal, expulsando, además de dicho marroquí, a un jordano.

También casado con una portuguesa, el jordano buscaba convencer a jóvenes sirios, residentes en la zona de Leiria, a participar en la ejecución de atentados en Portugal.

A finales del año pasado, un marroquí con residencia en Aveiro fue detenido en Francia por sospechosas de estar preparando un ataque terrorista. El hombre estaba siendo vigilado por la PJ desde el verano de 2015. Otro marroquí que supuestamente pertenecía a esta célula en Aveiro fue extraditado de Alemania en marzo y se quedó en prisión preventiva.

El último Informe Anual de Seguridad Interna daba cuenta del «agravamiento de algunos factores de riesgo» de terrorismo en los últimos años, «indicios éstos ya detectados en nuestro país». El RASI adelantó que el caso identificado no estaba «directamente relacionado con la planificación y ejecución de atentados en Portugal, sino con el apoyo a las estructuras terroristas a operar el exterior, en particular en Europa y en la región sirio-iraquí».

El documento referente a 2016, publicado en marzo, consideraba el único caso (presumiblemente el individuo detenido en Francia), como ejemplo aislado y puntual. «No existiendo indicios que apunten a la existencia de estructuras idénticas para operar de modo permanente en Portugal, se considera que la aparición de situaciones similares a ésta pueden contribuir a una alteración del patrón de amenaza terrorista que pende sobre nuestro país».

Los musulmanes colaboran con la policía

En el combate a los movimientos de individuos sospechosos de terrorismo, las autoridades portuguesas han contado con el apoyo de sus congéneres marroquíes, italianos, españoles y franceses.

En los últimos tiempos, el SIS y la PJ también han venido a vigilar las mezquitas clandestinas en Lisboa y Oporto, teniendo algunas madrazas referenciadas.

Y, como aseguraron al SOL fuentes policiales, la propia comunidad musulmana ha colaborado con las autoridades portuguesas, relatando los ‘casos desviantes’ de los que da nota.

Después de la visita del 12 y 13 de mayo a Fátima, el Papa Francisco escribió a varias autoridades nacionales y locales portuguesas, como el Presidente de la República y el alcalde de Ourém, agradeciendo la forma como fue recibido.

Pero, más que eso, el Vaticano condecoró a las más altas figuras de los servicios secretos y de la Policía Judicial, por la forma en que garantizaron su seguridad durante la visita, como confirmó al SOL el cardenal Peter Turkson, número dos del Vaticano, recordando que el mismo procedimiento fue adoptado después de los viajes de Francisco a los EE.UU. y Egipto.

Este no fue el primer atentado fallido contra un Papa en Fátima. El 12 de mayo de 1982, el sacerdote español Juan Fernández Krohn se desplazó al santuario con la intención de herir a Juan Pablo II con un puñal durante la procesión de velas. Las agresiones acabaron siendo sólo verbales.

Monday, July 24, 2017

Texto de la carta con que el Vaticano confirma que Francisco realizará dos beatificaciones en su viaje a Colombia

Ya los medios de comunicación colombianos habían dado cuenta del hecho hace una semana, pero ahora la propia Conferencia Episcopal de Colombia ha publicado el texto de la carta con la que el Vaticano confirma que “el Santo Padre ha dispuesto que el rito de beatificación” lo realizará él mismo durante su viaje a Colombia.

      SECRETARÍA DE ESTADO
PRIMERA SECCIÓN ASUNTOS GENERALES

Desde el Vaticano, 21 de Julio de 2017

N. 357.527

Excelencia reverendísima,

Tengo la alegría de comunicarle que el Santo Padre ha dispuesto que el rito de beatificación de los venerables siervos de Dios Jesús Jaramillo Monsalve, obispo de Arauca, y Pedro María Ramírez Ramos, sacerdote diocesano, será presidida por Él personalmente el día 8 de septiembre de 2017, y tendrá lugar en Villavicencio, con ocasión de su viaje Apostólico a Colombia.

De acuerdo con lo anterior, le pido comunicarse con la Congregación para la Causa de los Santos, con la Oficina de las celebraciones del Sumo Pontífice, con los postuladores de las causas, los reverendos P. Antonio Marrazzo, C.SSR., y P. Antonio Doménico Sáez Albéniz, O.SS.T., para todo lo concerniente al desarrollo de la celebración.

Aprovecho la ocasión para confirmarle mis sentimientos de aprecio.

De su Excelencia Rev.ma,
dev.mo en el Señor

[firma]
+ Angelo Becciu
Sustituto

A su Excelencia Reverendísima
Mons. Óscar URBINA ORTEGA
Arzobispo de Villavicencio
Carrera 39 N. 34-19
VILLAVICENCIO-META-COLOMBIA

Saturday, July 22, 2017

Arquidiócesis de Hermosillo “investigará” a sacerdote que confesó llevar consigo condón “por si viene al caso”



Información de CNN en español, Jul-21-2017.

(CNN Español) - "Yo viajo y si hay necesidad de echar una partida la echo. Yo siempre llevo mi condón preparado por si viene al caso y porque una canita al aire a nadie le viene mal si te da estabilidad emocional”, afirmó el padre Tomás Herrera Seco en una entrevista este jueves con el programa radial mexicano Proyecto Puente, causando sorpresa entre los usuarios que escucharon las declaraciones y desencadenando una investigación de la Arquidiócesis de Hermosillo.

Según informa la Agencia Católica de Información (ACI Prensa), la Arquidiócesis dio a conocer un comunicado este viernes 21 de julio en el que se señala que se procederá a “una investigación de todo lo referente a la polémica originada por sus comentarios (del P. Herrera Seco) ante el celibato”.

“El condón es por si necesito usarlo, yo llevo una vida sexual casta, si lo llevo es para que se use si se necesita, hasta ahora no lo he necesitado pero nunca digas de esa agua no he de beber”, añadió Herrera Seco en la entrevista ante la insistencia del periodista, que además le preguntó si había tenido relaciones sexuales mientras era sacerdote y si fueron con hombres o mujeres.

"¿Siendo padre si he tenido relaciones sexuales? Sí, claro", afirmó el sacerdote, pero evitó responder la pregunta del género de sus parejas. “Lo importante es el amor, el afecto, la calidad del ser, lo demás entra en el ámbito muy privado. Yo no descarto nada, la afectividad es un don, es una maravilla, no descartes género, no desaproveches”, agregó.

Según ACI Prensa, Herrera lleva varios años sin ejercer el sacerdocio y ahora trabaja como asesor principal en temas de moral y ética para funcionarios del estado de Sonora, "cargo que cumplió durante el período de gobierno de Guillermo Padrés Elías. Hace unos días el sacerdote fue confirmado como nuevo administrador parroquial de San Pedro-El Saucito, en Hermosillo", afirma la agencia de prensa católica.

CNN en Español se puso en contacto con Herrera para obtener un comentario pero no ha recibido repuesta.

En el comunicado de la Arquidiócesis, citado por ACI Prensa, afirma que el arzobispo consultará las decisiones que se deben tomar en el caso "de acuerdo a los cánones que la Iglesia establece”.

Añaden que el Arzobispado no asumirá “los comentarios personales del P. Tomás Herrera ni de ningún otro, respecto a esta materia contrario a la enseñanza de la Iglesia”, y pidieron “respeto en las acciones que la Iglesia realiza en el actuar de esta materia y bajo su propia normativa”.

En comunicación con Proyecto Puente, el rector del seminario de Hermosillo, el padre Daniel Millán Lanz, dijo que el celibato sacerdotal en la Iglesia católica “no es opcional”.

“La relación sexual, realidad bendecida y querida por Dios, no ha de ser un medio para obtener ‘estabilidad’, no puedo valerme de otro ser humano, con igual dignidad que la mía, amado por Dios, para fines individualistas y egoístas”, dijo Millán al medio.

El siguiente acto del papa Francisco

La siguiente es la versión en español (proporcionada de origen) de la columna de opinión de Ross Douthat en The New York Times, Jul-16-2017, pág. SR11, bajo el titular “Pope Francis’ Next Act”.

El siguiente acto del papa Francisco

Ross Douthat

Según los estándares del papado de Francisco, las cosas habían estado bastante tranquilas en Roma durante la mayor parte del 2017. La gran controversia de los dos años anteriores, el debate sobre la comunión para los divorciados y quienes se volvieron a casar, había entrado en una especie de punto muerto, en el que los obispos por todo el mundo estaban en desacuerdo y el propio papa mantenía un silencio deliberado. Parecía concluido un prolongado acto del pontificado; la cuestión era cuánto drama faltaba todavía.

En el último mes ha habido algo. En una rápida sucesión, se ha sacado del escenario a cuatro cardenales importantes. El primero, George Pell, estaba encargado de las reformas financieras del papa y era destacado oponente de la comunión para quienes se habían vuelto a casar. Ha regresado a su nativa Australia a enfrentar cargos por abuso sexual; acusaciones que o representan la culminación de una revelación de la nefasta contabilidad de la Iglesia en la materia o (como insisten los defensores de Pell) un signo de que el escándalo por el abuso se ha convertido en licencia para una cacería de brujas procesal.

El segundo cardenal Gerhard Mueller, era el jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la dependencia encargada de salvaguardar la doctrina católica. Con frecuencia marginado por Francisco, había caminado cuidadosamente por la cuerda floja en relación al documento del papa sobre el matrimonio, Amoris Laetitia, insistiendo en que no cambia las enseñanzas de la Iglesia sobre volver a casarse y los sacramentos, mientras que minimiza las señales de que el propio papa pensara de otra forma. Su gestión de cinco años se estaba terminando. Es frecuente que se renueve el nombramiento al cargo, pero no fue así en esta ocasión y de una forma tan brusca que el alemán, por lo general circunspecto, se quejó públicamente.

El tercer cardenal fue Joachim Meisner, un arzobispo de Colonia, retirado, y viejo amigo de Benedicto XVI. Fue uno de los signatarios del dubio – las interrogantes públicas que cuatro cardenales le plantearon a Francisco el año pasado sobre Amoris Laetitia que efectivamente cuestionan su ortodoxia. Murió mientras dormía a los 83 años de edad, poco después de que Mueller, su compatriota, le llamara para darle la noticia de que lo habían destituido.

El cuarto, Angelo Scola, fue otro confidente de Benedicto XVI e importante contendiente por el papado en el cónclave más reciente. Se retiró de ser arzobispo de Milán cinco días después de que partió Mueller.

Estas cuatro salidas muy diferentes tienen un efecto combinado: debilitan la resistencia a Francisco en las más altas esferas de la jerarquía. Y plantean la cuestión que encara en el resto de su pontificado: ¿qué tan lejos pretende empujar el papa ahora que ha mermado a la oposición y que se está eclipsando la concepción de Benedicto y Juan Pablo II?

Está bastante claro que Francisco tiene amigos y aliados que quieren que avance con mayor rapidez. Consideran que el cambio ambiguo en el divorcio y los segundos casamientos son una prueba de concepto de cómo puede cambiar la Iglesia en cuanto a una gama más amplia de temas, donde recientemente incursionaron e hicieron apelaciones, como la intercomunión con los protestantes, el casamiento de los sacerdotes, las relaciones entre personas del mismo sexo, la eutanasia, las mujeres diaconas, el control artificial de la natalidad y más.

También en política, en la que algunos de sus amigos han reforzado la hostilidad evidente del papa hacia el populismo trumpista con una extensa crítica a todos los católicos que participan con la derecha política y, en especial, la alianza católica estadounidense con los protestantes evangélicos.

Y también en lo tocante a los temas litúrgicos, en los que se dice que el acercamiento de Francisco a la Sociedad de San Pío X, una organización semicismática, podría llevar primero a que se reintegrara y, luego, a la supresión de la liturgia previa al Vaticano II para todos los demás, utilizando, efectivamente, a la SSPX para poner en cuarentena al tradicionalismo.

Si el pontificado de Francisco ha sido hasta ahora una especie de revolución a medio camino, en la que hubo que retroceder en sus ambiciones y sus cambios quedaron ambiguos, este tipo de ideas haría que ella tuviera mayor amplitud.

Sin embargo, el propio papa sigue siendo más cauteloso que sus amigos – los hombres a los que nombró para suceder a Mueller y Scola son moderados, no radicales; y quizá también más impredecibles.

Sus designados más liberales pueden adelantarse a él, como pasó en el caso de Charlie Gard, el bebé inglés moribundo cuyos doctores y el gobierno no permiten que los padres paguen un tratamiento que probablemente no funcionará. El papa reorganizó la Academia Pontificia para la Vida para que ahora acepte a integrantes a favor de la libertad de elección y amigables con la eutanasia, la cual emitió una declaración en la que parece apoyar al gobierno en lugar de a los padres. Sin embargo, poco después de eso, Francisco intervino en apoyo a los derechos de los padres, creando un pleito algo defensivo por parte de sus aliados.

Este reducido ejemplo da en el blanco de un punto más general. Sabemos que Francisco es un papa liberal, pero, aparte del debate sobre el segundo matrimonio, no sabemos qué prioridad le da a ninguno de los objetivos liberales católicos.

Existe una ambición palpable entre muchos liberales, una sensación de que por fin pudiera estar al alcance una amplia oportunidad para derrotar al catolicismo conservador. Sin embargo, también está la ansiedad palpable, ya que el futuro de largo plazo de la Iglesia no es obviamente progresista, no con una Iglesia africana en aumento y una europea que se reduce, un sacerdocio cuyas filas más jóvenes suelen ser, a menudo, bastante conservadores, y poca evidencia de que la era de Francisco haya conllevado alguna renovación repentina.
¿Qué tanto el propio Francisco comparte estas emociones de ambición y ansiedad? Lo dirá el siguiente acto de este papado.